13 ene. 2014

Adiós a la infancia



Este texto fue escrito para la sección «Tempus Fugit» 



Ese llamado fue el final de la infancia. Había pasado el mediodía de un diciembre intenso y habíamos trasnochado preparando el gran evento. Así es que penas pude entender las palabras de Sole entre las lágrimas.

―Se suspende la fiesta. Leandro no irá.

Antes de su cumpleaños de 15, Soledad y Leandro se habían peleado demasiadas veces y el día  finalmente había llegado así es que tampoco no podían fallar en la estadística. Pero todos sabemos que las crisis adolescentes tienen una magnitud diferente por eso salí de prisa a socorrerla.

A pesar de la  cantidad de gente que había, la casa de Soledad hedía a ese vacío devastador que tiene lo definitivo. Porque quiso la imprudencia, la suya, la mía, la de todos (ya no importa eso ahora), que nuestra niñez se estrellara contra un árbol y todo aquello que debió ser una fiesta se transformó en una tormenta de ausencias.

En aquel jardín mis amigas vieron marchitar sus primeros amores y bajo su tierra yo abandoné a tres de mis amigos y con ellos, mi inocencia.

Nunca más volví a un cementerio. Mucho menos a ese donde jugábamos a ser solidarios y temerarios. Nunca más volví a recoger cadáveres de flores ni a limpiar culpas ajenas en tumbas que no me pertenecían.

Tuve que madurar de golpe, enfrentarme al dolor, sin grandilocuencia pero con certezas. Aprender que algunos no necesitamos el alma simplemente porque no tenemos nada que negociar con la muerte.

Ya no le tengo miedo. Que venga a buscarme, estoy grande y predispuesta.-



2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas Gracias, Abril. Ojalá vuelvas pronto. Querrá decir que no solo que te gustó sino que volví a escribir.
      Cariños.-

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"las palabras no valen sólo por su significado sino por el efecto que producen"
...Gracias...ʚϊɞ